La monitorización fetal antes del parto es una prueba prenatal indolora que se realiza para controlar el bienestar del bebé al final del embarazo.

Mediante la monitorización gráfica del latido cardíaco del bebé y de la actividad uterina de la embarazada (se registran los movimientos fetales), se comprueba que el bebé está bien.

Se trata de una prueba indolora que se realiza a partir de la semana 38 o 39 y hasta el momento del parto, que es cuando la salud del feto puede comprometerse.